lunes, 21 de marzo de 2016

Parque El Capricho

El Capricho es un jardín histórico artístico del s. XVIII que se encuentra en el Paseo de la Alameda de Osuna de Madrid.
Este parque fue creado por los Duques de Osuna en 1784 y especialmente por la duquesa Dña María Josefa de la Soledad Alonso de Pimentel que fue protectora de intelectuales, artistas y toreros de la época. Después de su muerte comenzó el declive del jardín hasta que en 1974, lo compró el Ayuntamiento de Madrid y comenzó su recuperación, que duró hasta 1999. Fue declarado Bien de Interés Cultural en 1985.


Según entras al parque, si vas caminando en por el paseo que te encuentras de frente, vas descubriendo distintas esculturas y jardines hasta llegar al palacio, que se encuentra al final de dicho paseo.
Columnas enfrentadas


Invernadero
Una Exedra es "una construcción descubierta, de planta semicircular, con asientos fijos en la parte interior de la curva". Como la que hay en este parque, en la Plaza de los Emperadores. Consta en su parte central de un pequeño templete con cuatro columnas jónicas que sustentaban una semicúpula. Originalmente fue concebida como una fuente pero parece que nunca lo llegó a ser.


Cuatro años después de la muerte de la duquesa, su nieto, D. Pedro Alcántara Téllez-Girón, mandó realizar un busto de su abuela en bronce que se colocó bajo la cúpula del templete sobre un pedestal de mármol rosa. Tras años de deterioro y vandalismo, se restauró en el año 1987.


Un laberinto es un "lugar formado artificiosamente por calles y encrucijadas, para confundir a quien se adentre en él, de modo que no pueda acertar con la salida". El laberinto de este parque, que responde al gusto romántico de la época, está formado con laurel (arbusto perenne de color verde oscuro) y el recorrido mínimo hasta el centro es de 370 metros lineales.


El palacio fue la residencia vacacional de los Duques de Osuna. Parece ser que se quiere transformar en museo y abrirlo al público.

Fuente de los delfines

Junto al palacio hay un búnker que se construyó en 1937 y fue utilizado como puesto de mando republicano en la guerra civil. Tiene una profundidad de unos 15 metros y una capacidad para 200 personas También se abrirá al público este año...


Cerca del palacio, en la parte más alta del jardín, se encuentra el templete de Baco. Formado por doce columnas estriadas en cuyo centro hay un pedestal con una estatua en mármol de Baco.
El abejero es una construcción cuya finalidad era dar cobijo a una serie de colmenas. Las abejas entraban y salían de sus colmenas a través de unas trampillas metálicas situadas en el exterior y toda esta actividad se podía observar desde el interior a través de unos cristales que aislaban las colmenas. Seguro que era muy interesante... En el centro de esta estancia circular se encuentra la escultura de una Venus realizada en mármol de Carrara por Juan Adán.
Muy cerca nos encontramos con una plaza circular que se llama la Rueda de Saturno. En el centro hay una columna sobre la que se encuentra una estatua  que representa a Saturno devorando a su hijo.
También, como elemento decorativo, nos encontramos con una Ruina o Casa del Artillero.


A pocos metros, un Fortín, de planta triangular, rodeado por un foso de agua.





Entre los años 1792 y 1795, el decorador, pintor y tramoyista milanés Angel María Tadey realizó una serie de pequeños edificios en el jardín de la duquesa. Con éstos representaba la idealización pintoresca de la vida en el campo que había puesto de moda en la corte francesa Mª Antonieta, esposa de Luis XVI.
La Duquesa de Osuna quiso todos los elementos que caracterizaban al jardín "anglo-chino" que estaba de moda a finales del siglo XVIII en toda Europa. A lo largo de su límite norte se construyó una ría artificial, navegable que, más o menos a la mitad de su recorrido, se convierte en un pequeño lago y continúa su recorrido hasta llegar al fortín del que ya os he hablado. Pues en este pequeño lago se encuentra la Casa de Cañas, una de las edificaciones que construyó Tadey que tiene un salón y un embarcadero, ambos decorados con la técnica pictórica del "trampantojo" o engaño visual.
Junto a esta casa hay un Puente de Hierro que atraviesa la ría. Data del año 1830 y parece que es el puente de hierro más antiguo de los conservados en España.
En este mismo lago se encuentra la Isla y Monumento al III Duque de Osuna. Es una cascada sobre la que se levanta un sepulcro con una lápida y una inscripción bajo un medallón que representa la cabeza del Duque. Aquí es donde está enterrado.
Al lado del lago, están los restos de lo que fue el Pabellón de Esteras. Únicamente queda el suelo.

Si seguimos el curso de la ría llegamos al Casino de Baile. Es uno de los caprichos más significativos de este jardín. La duquesa lo mandó construir justo encima del pozo que surte de agua a la ría. Esto daba la posibilidad de poder llegar hasta él en barca desde el embarcadero. Seguro que éste fue un capricho muy del gusto de la época.
Es un edificio con dos cuerpos superpuestos muy bien diferenciados. El inferior, de forma cuadrada, acoge el pozo de 15 metros de profundidad del que mana el agua que alimenta la ría a través de un elemento ornamental que es un jabalí tallado en piedra. Éste se halla en un hueco bajo la doble escalera que da acceso al salón, que se levanta justo encima con forma octogonal.

Otro capricho importante de este jardín es la Casa de la Vieja. Incluido en la parte de ajardinamiento de estilo inglés, es un edificio que imita a una casa de labranza con su huerto y decorada en su interior como una auténtica casa de labradores (actualmente está vacía). Construída y decorada por Tadey.





También se atribuye a Tadey la construcción y decoración de la Ermita a la que quiso dar un aspecto de ruina y envejecimiento. Para ello pintó los muros exteriores resquebrajados y recubiertos en parte de musgo. También utilizó la técnica del "trampantojo". Junto a la ermita está enterrado uno de los ermitaños que vivió allí (Fray Arsenio). Su tumba tiene forma de pirámide.
 
 
Con esto termino de contaros mi visita-paseo al Jardín de El Capricho, entendiendo ahora por qué le llaman así. Merece la pena pasearlo tranquilamente y de la misma forma disfrutarlo. Supongo que en el mes de mayo, cuando los árboles vuelvan a tener sus hojas estará espectacular. Habrá que volver entonces..
Os dejo unos datos de utilidad y os animo a disfrutarlo.
 
La entrada al jardín es gratuita pero tiene un horario limitado:
Sábados, Domingos y Festivos de 9.00 a 18.30 h (del 1 de octubre al 31 de marzo)
                                                       9.00 a 21.00 h (del 1 de abril al 30 de septiembre)
Se puede llegar en Metro, Línea 5 estación El Capricho; o en Bus, líneas 01, 105 y 151.
Hay algunas restricciones que supongo serán para garantizar la buena conservación del parque así como la tranquilidad de todos los usuarios:
  • No se puede acceder con bicicletas y patines
  • No se puede comer en el parque
  • No se puede jugar a la pelota
  • No se puede acceder con animales (incluso atados)


 

3 comentarios:

  1. Precioso, de cuento. Según cuentas, dan ganas de pasearlo! Buen momento en vacaciones....

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  2. Precioso, de cuento. Según cuentas, dan ganas de pasearlo! Buen momento en vacaciones....

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    1. Seguro que te gustará, Sara. Ideal para desconectar.

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