sábado, 28 de febrero de 2015

Platea

Platea es un gran espacio gastronómico en la Plaza de Colón, que se abrió al público en Junio de 2014.
Está situado en el antiguo cine Carlos III y tiene acceso por tres entradas: calle Goya, Hermosilla y Marqués de Zurgena.

Paco Roncero (dos estrella Michelín y tres soles Repsol), Pepe Solla  y Marcos Morán (ambos con una estrella Michelín y dos soles Repsol) son los responsables de algunos de los puestos de este macro-espacio: A Mordiscos, CastizoLa Batea, Entrecortes y De Cuchara.




Platea tiene cinco plantas: A nivel de calle está el Patio, con varios puestos y mesas en el centro alrededor de una zona abierta que da al  Foso, con más puestos y mesas; por encima de estas dos plantas, está el restaurante Arriba, de Ramón Freixa (dos estrellas Michelín y tres soles Repsol), en el primer piso; en el segundo piso, el Palco, una coctelería  y un área de fumadores, en el tercero.
Probamos la comida de Castizo. En esta ocasión, unas croquetas de boletus y otras de chipirones además de alcachofas fritas. Riquísimo todo (quizá un poco escaso). Te lo sirven en un cucurucho de papel lo que además de informal y original me parece ecológico.


La comida la pides y pagas en cada puesto y te la llevas a tu mesa. Sólo hay servicio de mesa para las bebidas.
También hay unos puestos de comida mexicana, peruana, japonesa e italiana, además de Mamá Framboise, dulces con una pinta divina.

Completan la oferta un puesto de ibéricos, otro de vermút, una tienda gourmet, un mercado.... delicatesen lo mires por donde lo mires.


No se me puede olvidar deciros que cuenta con un magnífico escenario en el que a veces hay conciertos (de todos los estilos), performances, espectáculos en general. Qué agradable es tomarse una copa mientras escuchas música en directo...


En su página web podéis ver la programación. Aquí os dejo el enlace: Platea programación
Que empiece el espectáculo!

lunes, 23 de febrero de 2015

Museo Arqueológico Nacional

El Museo Arqueológico Nacional (MAN) está en la calle Serrano 13, de Madrid.
Es impresionante, tanto por las piezas que conserva como por la extensión del museo.

Fue creado en 1867 por la reina Isabel II con el objetivo de reunir los bienes culturales de la historia española que se albergaban en distintas instituciones así como recopilar otros muchos dispersos por el territorio español a veces es estado de deterioro y abandono.
Consta de tres plantas en las que hay 36 salas. El recorrido está muy bien señalizado y hay carteles explicativos muy interesantes así como audiovisuales de corta duración que te ayudan a entender todo lo que estás viendo.

En esta ocasión hemos visitado 13 salas que corresponden a la época que va desde el Paleolítico a las primeras civilizaciones en la Península Ibérica (Prehistoria y Protohistoria) Esta última etapa no hemos terminado de verla. Lo hemos dejado para otra visita pues es tanta la información que al final estaba un poco saturada (y cansada)
La Prehistoria es el período de mayor duración de la historia de la humanidad, abarca desde la aparición del primer ser humano, hasta el inicio de la escritura.
Cráneo de homo Georgicus (1,8 millones de años) / Réplica de dientes encontrados en Atapuerca

Restos de fauna. Desde grandes elefantes a pequeños roedores

Durante la visita vas realizando un viaje en el tiempo y vas viendo la evolución del ser humano así como los avances de las herramientas utilizadas para la caza.
 

Escultura a escala natural de una mujer neandertal
Tras el paseo por el Paleolítico, nos adentramos en el Neolítico, donde vemos muestras de sus actividades típicas; ganadería, agricultura, cestería y cerámica.
 
 
Junto a los nuevos materiales, perduran otros como el sílex.


También se destaca la importancia de los ritos funerarios y se exponen ajuares que enterraban junto a los difuntos. La siguiente foto es la recreación de un enterramiento campaniforme.

El difunto fue enterrado en una fosa que luego fue recubierta con piedras de manera que la tumba fuera visible. Le acompañaba un ajuar formado por un juego de cerámicas campaniformes y un conjunto de armamento en piedra y metal. El ajuar original se conserva  en el Museo de Valladolid, provincia donde se encontró la sepultura recreada.
Llegamos a la Edad del Bronce donde existen las diferencias sociales y la metalurgia es un signo de poder.

Joyas del final de la Edad del Bronce:
 
El brazalete anterior es la obra maestra de la denominada orfebrería Villena-Estremoz, constituida casi exclusivamente por brazaletes realizados con una sofisticada técnica que incluye el uso del torno, un complicado calado y cortado de los picos y por último su fundición a la cera perdida.
 
Tras esto comienza la etapa conocida como Protohistoria, marcada por los intercambios comerciales con otros pueblos.

"Candelabros" de Lebrija. Sevilla. Oro. Finales s. VIII - principios s. VII a. C.

Réplica del Tesoro del Carambolo (Carnas. Sevilla). Oro. Finales s. VIII - s. VI a. C.

Rueda de carro de Toya. Jaén
¿Habéis oído hablar de la Dama de Baza?
Pues está en este museo. Es una escultura íbera  labrada en piedra caliza policromada, del s. IV a. C. Se encontró en Baza (Granada) en una cámara funeraria junto a su ajuar correspondiente.
 
 
También me ha llamado la atención la Vajilla de Abengibre. Hallada en las cercanías de un poblado prerromano, estas piezas debieron formar parte de la vajilla ceremonial de un santuario que habría sido ocultada en un momento de peligro.
 
Ahora vais a ver el motivo por el que he visto hasta la sala 13 y no he parado antes pensando en una próxima visita. No podía irme sin verla.
 
 
La Dama de Elche. Escultura íbera en piedra caliza que data de finales del s. V y principios del IV  a. C. Icono de la arqueología ibérica. Su identidad es un misterio, se le atribuye un carácter tanto humano como divino. En la parte posterior posee un orificio que podría ser un recipiente funerario. Preciosa, ¿verdad?
 
Pues hasta aquí llegó la visita al MAN. Aunque no nos olvidamos de visitar, antes de salir del recinto, las réplica de las pinturas rupestres de la Cueva de Altamira. Me ha encantado.
 
 


domingo, 15 de febrero de 2015

Casa Labra

En la calle Tetuán, 12, desde 1860, testigo de la historia de Madrid, está Casa Labra una de las pocas tabernas del s. XIX que quedan en esta ciudad.



 
Su especialidad es el bacalao, ya sean en forma de tajadas rebozadas o en croquetas. Cualquiera de las dos versiones es exquisita.
 
 
 
Las tapas se piden en un pequeño mostrador que hay a la entrada, y la bebida en la barra, abonándose cada cosa en su sitio. Hay un pequeño salón con servicio de mesas.
Muestra de su bienhacer es la cantidad de público que hay siempre. Conseguir un huequecito en la barra para poder apoyar el vaso es una tarea muy difícil y una de las pocas mesas altas que hay en la calle es casi imposible.
 
 
Como anécdota histórica, en este local se fundó en la clandestinidad el Partido Socialista Obrero Español el 2 de mayo de 1879. Hay una placa junto al local que sirve de recordatorio.
 
A esperar la cola y ....buen provecho!! 
 
 
 


lunes, 9 de febrero de 2015

Estación fantasma de Chamberí


En la línea 1 del metro de Madrid, entre las estaciones de Bilbao e Iglesia, se encuentra la llamada estación fantasma de Chamberí.
 
Clausurada, abandonada y recuperada como museo, tiene una historia fascinante:
El 17 de octubre de 1919 el Rey Alfonso XIII inauguró en la estación de Cuatro Caminos la Línea 1 del Metropolitano madrileño desde Cuatro Caminos hasta la Puerta del Sol. Los ingenieros responsables de este avance en el transporte público madrileño fueron Carlos Mendoza, Miguel Otamendi y Antonio González Echarte. El arquitecto Antonio Palacios.

Esta línea tenía un recorrido de 3.480 metros y contaba con 8 estaciones: Cuatro Caminos, Ríos Rosas, Martínez Campos (hoy Iglesia), Chamberí, Glorieta de Bilbao, Hospicio (Tribunal), Red de San Luis (Gran Vía) y Puerta del Sol. El tiempo de recorrido era de 10 minutos.
El 31 de octubre de ese mismo año se abren al público la estaciones terminales del recorrido, a fin de que el público se fuese habituando a este nuevo medio de transporte. El primer día de servicio viajaron 56.220 personas y la recaudación ascendió a 8.433 pesetas.
El crecimiento de la red de metro fue imparable. Incluso durante los años de la Guerra Civil se inauguró el primer tramo de la línea 3. Hay que destacar que durante la guerra, las estaciones abrían por la noche para poder ser utilizadas como refugio en caso de bombardeo.
Debido al incremento del número de pasajeros de la línea 1, en la década de los años 60, Metro decidió alargar las estaciones de esta línea de 60 a 90 metros para poder poner en servicio nuevos trenes de mayor capacidad, de hasta seis coches. Ante la imposibilidad técnica de ampliar la estación de Chamberí por su situación en curva y su proximidad a las de Bilbao e Iglesia, se decidió cerrarla en mayo de 1966.
La estación estuvo cerrada más de 40 años, hasta que en 2006 empezaron las obras de restauración que la convertirían en el museo que es hoy en día, inaugurado en 2008 como parte de un proyecto, Andén 0, que nos permite conocer la historia del Metropolitano así como la de Madrid. (La otra sede de este proyecto es la Nave de Motores de Pacífico)
 
Bajar a la estación de Chamberí es hacer un viaje en el tiempo. Viajar al pasado. Donde la publicidad se hacía sobre azulejos, donde el plano del trayecto del tren estaba pintado en la pared, donde no había torniquetes para salir, donde podías comprar tacos de 10 billetes para "evitar las molestias de aguardar en la cola" y billetes de ida y vuelta....
Un pasado en el que había personas atendiendo a personas, vendiendo los billetes, controlando los accesos...
Carteles orientativos en la estación. Pintados en la pared.
  
 
 
Carteles publicitarios sobre los azulejos
La estación en sí ya es un museo, pero el andén, protegido por unos cristales (los trenes siguen circulando por aquí) expone objetos que dan testimonio de la evolución de la red de Metro y de la propia ciudad.
 Publicidad de Metro.
Objetos pertenecientes al museo
 
El horario de visita es el siguiente: 
Viernes de 11:00 a 13:00 y de 17:00 a 19:00 horas
Sábados y domingos de 10:00 a 14:00 horas, incluyendo los que sean festivos. 

La visita es gratuita y el aforo es limitado por lo que vas entrando según van saliendo los visitantes que están dentro.
Según entras a la estación, a la izquierda, hay un espacio donde se proyecta un audiovisual explicativo de la historia del metro de Madrid. Muy interesante. Merece la pena dedicar unos minutos de la visita para verlo.
Si algún día viajáis en un tren de la línea 1 y entre las estaciones de Iglesia y Bilbao veis una estación donde el tren no para, recordad: no es una alucinación, es la estación fantasma de Chamberí.
Buen viaje.
 

 

miércoles, 4 de febrero de 2015

Venta La Carmen

(Este restaurante cerró en junio de 2015. Se han trasladado a Villaviciosa de Odón, donde siguen trabajando en la misma línea. Os dejo enlace de post Venta la Carmen Villaviciosa)

En la calle  Isaac Peral 6 (esquina de Simón Hernández con la calle Las Palmas) de Móstoles, se encuentra la Venta La Carmen, un pequeño restaurante, familiar, acogedor, donde la comida es tradicional y preparada con esmero.
 
 

Allí Antonio, su mujer Carmen, y su hija te atienden con mucho cariño y te ofrecen una carta de comida casera y de calidad, bien elaborada.
 
 

 Tomamos, para compartir, un revuelto de patatas con jamón ibérico, espectacular. El pan lo hacen ellos mismos, lo sirven calentito y está tan rico, que no puedes parar de comerlo.
 


Después disfrutamos de un solomillo de buey fileteado, cogollos con tomate, cochinillo y rabo de novilla. Estaba todo riquísimo y regado con un vino D. O. Ribera del Duero que hasta ahora no conocía, pero cuya relación precio-calidad está fenomenal. Se trata de un Camino Romano 2012. Elaborado con la variedad de uva Tinto Fino 100%, en Valladolid (Rábano, valle del Duratón).

 
Los postres también son caseros. Tomamos un hojaldre con nata montada "por el tío Antonio". Finísimo. 
 
Y para rematar, unos digestivos Gin Tonics.