viernes, 11 de febrero de 2022

Portalegre

Portalegre es una localidad portuguesa situada en la Sierra de San Mamede, en el Alto Alentejo. Debido a su cercanía con la frontera de España, durante la Edad Medio tuvo una posición estratégica en la defensa del territorio.

Paseando por sus calles estrechas, contemplando fachadas históricas donde el tiempo parece haberse detenido, se puede ver la importancia y riqueza de otros tiempos con monumentos como el Castillo, la Catedral o gran número de iglesias que, además, marcan el fervor religioso de la zona.  Fue conocida como la ciudad de los siete conventos que ahora están adaptados a otros servicios. 

Nuestro tour comenzó en la Avenida da Liberdade, donde hay un parque en el que hay un kiosco donde poder combatir los calores del verano bajo la sombra del Plátano de Rossio, que fue plantado en 1838 y tiene la copa más grande de la Península Ibérica. En 1939 fue declarado de Interés Público.

Subiendo por la Rua 5 de Outubro, nos encontramos con la Iglesia Parroquial de San Lorenzo. Llama la atención por el gran tamaño que tiene y la pequeña calle en la que se encuentra. Data del s. XVII y presenta características de la arquitectura barroca y manierista. En el s. XX, los azulejos del interior fueron trasladados aquí desde la Iglesia de la Misericordia y revisten totalmente el interior de la iglesia. Representan pasos de la vida de Nuestra Señora y datan de los siglos XVII y XVIII.

Siguiendo por la misma calle, atravesamos la Puerta de Devesa, del s. XIII.  Es una de las insignias de la ciudad. Era la puerta más importante de la ciudad por donde había que pasar obligatoriamente y pagar un peaje.

Llegamos al Museo de Tapices de Portalegre al que dedicaré un post por lo interesante que me pareció. Ubicado en la antigua Caldera Solar Castelo Branco, rinde homenaje a su fundador, el industrial Guy Fino, un gran experto en la industria de la lana que logró captar el interés de muchos artistas por el tapiz moderno.

Subiendo por la calle del Museo, llegamos al Palacio Amarillo. Casa construida a mediados del s. XVII que sufrió varios cambios durante los dos siglos siguientes. De la construcción primitiva hay once ventanas con rejas de hierro forjado. La puerta principal y la ventana de arriba datan del s. XVIII. En las esquinas del edificio se pueden ver los escudos de armas de los habitantes de la residencia. También cabe destacar la torre cuadrada y esquinada con tejado de estela y cuatro ventanas, del s. XIX. Actualmente está en manos privadas.

Continuando por la misma calle llegamos a la Puerta de Crato (siglo XIII) también conocida como "Arco del Obispo". Por ella se accede a un Mirador que se encuentra enfrente del pueblo de Crato, población de gran prestigio en esa época.

El Palacio Episcopal fue fundado por el tercer obispo de la diócesis de Portalegre en los primeros años de su mandato. Posiblemente sea una construcción de finales del s. XVI. Las ventanas cuentan con una ornamentación entre lo naturalista y lo estilizado. Sobre la puerta principal hay un escudo con águilas y estrellas, coronado por un sombrero episcopal, cuyas borlas acompañan al escudo en ambos lados.

Allí mismo está el Museo Municipal que, sin duda, merece una visita. Está ubicado en una casa noble del siglo XVI que anteriormente había sido un Seminario Diocesano, Escuela normal y Escuela Primaria. Os contaré mi visita en otro post.

Aunque ha sufrido varios cambios, la Catedral está construida en el estilo manuelino, típico del s. XVI pero utilizando nuevos elementos estructurales con características militares. La fachada está definida por dos grandes torreones laterales y al mismo tiempo combina los elementos barrocos del s. XVIII como los portales y las ventanas que permiten la iluminación interior del templo. Durante mis visitas a Portalegre estaba en reforma (como otros muchos monumentos que vamos a ver...)

En la misma plaza se encuentra el Antiguo Ayuntamiento. Data del s. XVII y fue una casa noble construida en estilo barroco. Este edificio es Monumento Nacional y fue sede del ayuntamiento hasta 2006. También en reforma.

Bajando a la Rua de Elvas, nos encontramos el antiguo Convento de Santa Clara. Fundado en el s. XIV por la reina Doña Leonor Teles. Solo se conservan dos alas completas en el claustro de la planta baja con arcos ojivales góticos. La fuente central, en mármol con decoración rococó es del s. XVIII. Actualmente alberga la Biblioteca Municipal.

Del siglo XIX y de estilo neoclásico es el Palacio de Barahona que actualmente alberga el Archivo del Distrito de Portalegre. Frente a este palacio se encuentra la Fuente de la muñeca, neoclásica, construida en mármol en 1894. Tanto el palacio como la fuente están en restauración.

El Castillo de Portalegre comenzó a construirse en el s. XIII. En 1299 se terminaron las murallas, la Torre del Homenaje y la Ciudadela, además se inició la construcción de una segunda muralla con 12 torres y 8 puertas. Será el rey Don Dinis quien, a principios del siglo XIV, llevará a cabo las mayores obras de fortificación.
De la primitiva construcción y de su doble muralla solo queda algún paño de muro y tres torres. De las ocho puertas quedan tres: Puerta de Alegrete, Puerta de Devesa y Puerta de Crato (de estas dos últimas os he hablado más arriba)
La Puerta de Alegrete, del siglo XIII, actualmente es conocida como Arco de San Antonio, ya que allí hay un nicho con la imagen de este Santo, patrón de la ciudad. Por esta puerta se accede a la Plaza de la República, centro de ocio y vida social de la ciudad.
Plaza de la República
En la Plaza de la República hay dos edificios interesantes:
el Palacio de Avillez, del siglo XVIII, que actualmente es sede de la Policía de Seguridad Pública (PSP) y el Palacio Achioli, del siglo XVIII también. Actualmente alberga la Escuela Superior y Centro Educativo de Portalegre.
Palacio de Avillez
Palacio Achioli
Palacio Achioli (interior)
Al otro lado de la plaza nos encontramos con la Fábrica de Tapices de Portalegre. En 1946 dos amigos, Guy Fino y Manuel Celestino Peixeiro decidieron revivir la tradición de las alfombras de nudos en Portalegre. Como la competencia era grande y el negocio parecía poco viable, el padre del segundo les desafió a hacer tapices murales con una puntada inventada por él años antes, cuando era estudiante de textil. Así surgió el primer tapiz en 1948 y los tejedores de Portalegre comenzaron a tener fama mundial. 
Junto a la Fábrica de tapices se encuentra uno de los edificios más antiguos de la ciudad, que fue una de las primeras casas de la Orden de los Frailes Menores que se fundó en Portugal. Se trata del Convento de San Francisco. La extinción de las órdenes religiosas determinó la rápida degradación del convento, que más tarde fue parcialmente adaptado como Cuartel. La iglesia también fue poseída por los militares en 1910, cuando ya no estaba abierta al culto.

Pegado al Convento de San Francisco, está la Antigua Fábrica Robinson en la que, durante 160 años,  se trabajó el corcho, fabricando productos derivados de éste. En Portalegre surgió la industria nacional del corcho encuadrada en la grandeza de esta fábrica que llegó a emplear a cerca de dos mil trabajadores. Esto ayudó al desarrollo económico y social de la ciudad. Desde 2009 se encuentra cerrada y sólo quedan las ruinas de la gloria de antaño.
Hasta aquí llegó nuestro paseo. Hay más palacios, en estado ruinoso, alguno de ellos actualmente en restauración, además de los conventos que ahora son sede de la Guardia Nacional Republicana (GNR). 
A pesar del estado de abandono en el que se encuentran muchos edificios de la ciudad, se puede vislumbrar una época de esplendor, lejana en el tiempo, que ojalá algún día vuelva.
Os dejo con alguna imagen más de esta interesante y desconocida ciudad.

Hasta pronto amigos!!





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