viernes, 31 de agosto de 2018

"Crucero por tierra: Niza"

Después de visitar la ciudad de Nimes, llegamos a Niza, ciudad de la Costa Azul donde puedes hacer turismo, bañarte en alguna de sus playas, ir de compras...
El primer sitio donde nos dirigimos fue a los Jardines de Alberto I, que estaban cerrados pues los estaban preparando para celebrar un festival de Jazz que tendría lugar unos días después pero en esta zona hay más cosas interesantes para ver:
Plaza Masséna, es la plaza más grande de la ciudad y centro neurálgico, que separa la vieja de Niza de la parte nueva. Es una zona peatonal (a excepción del tranvía, que la atraviesa) que enlaza con una de las calles más comerciales (Avenue Jean Mèdecin). Aquí podéis ver unas estatuas de color amarillo "Conversación en Niza" que se iluminan por la noche, además de la Fontana du Soleil.
Allí mismo, frente a los Jardines de Alberto I, hay un paseo, Promenade du Paillon, con chorros de agua de colores que hacen las delicias de niños y mayores, además de columpios y parques. Nos llamó la atención la música clásica que se escuchaba a través de unos altavoces, creando un ambiente muy tranquilo y agradable.
En esta zona nueva de la ciudad, en la Avenue Jean Mèdecin, podéis visitar la Basílica de Notre Dame, construída entre 1964 y 1968 en estilo neogótico. Inspirada en la catedral de Angers, posee dos torres cuadradas y un rosetón con escenas de la Asunción. Sus vidrieras son del s. XIX.  De noche es una preciosidad.
El paseo marítimo nos causó un poquito de impresión pues no pudimos evitar recordar las imágenes que vimos, hace más o menos dos años, del atentado terrorista. Es la Promenade des Anglais, una avenida de 7 km donde se pueden dar largos paseos, donde se puede disfrutar del sol, el mar y el glamour que aún tiene esta ciudad. A lo largo del paseo, frente a la playa, hay grupos de sillas azules, emblemáticas de la ciudad, donde puedes sentarte a descansar y disfrutar de las vistas marítimas.
Vista de la Promenade des Anglais desde el Parc du Chateau
Durante el paseo vimos el Edificio del Teatro de la Ópera de Niza (fachada sur) y frente a éste una pequeña Estatua de la Libertad de 2014.
Fachada principal 
Al final de esta avenida hay un enorme reloj de sol en el que, si te colocas en el centro, tu propia sombra indica la hora. Allí también está el "photocall" más famoso de Niza: #ILoveNice.
Frente a ésto, está la Colina del Castillo (Colline du Chateau), al que puedes subir andando o en un ascensor gratuito. Este ascensor está en el que era el pozo (de 80 metros de profundidad) que suministraba agua al castillo en el s. XVI.
El castillo fue demolido en el s. XVIII y en el lugar que ocupaba, ahora hay un precioso parque (Parc du Chateau) donde hay unas vistas espectaculares de la ciudad.
Desde allí se diferencia muy bien la parte vieja de la ciudad de la nueva.
En este parque se puede disfrutar de la naturaleza, del paisaje, hay parques infantiles... y una preciosa cascada artificial.
Si vas a Niza hay visitas obligadas que no te puedes perder, como por ejemplo Cours Saleya; una zona con mucha vida donde, durante el día, podéis ver el Mercado de las Flores.  Actualmente están reivindicando poder seguir allí, pues las terrazas de los restaurantes se comen al mercado. Es cierto que allí abundan los negocios de restauración...
Muy cerca de allí podéis ver el Palacio de la Prefectura, palacio de los Duques de Saboya en el s. XVII y Hospital de la Revolución y Prefectura cuando Niza fue anexada a Francia en 1860.
Paseando por las calles del casco antiguo descubres pintorescos rincones y monumentos. La Catedral de Santa Reparata, en la plaza Rossetti, es uno de ellos. Fue edificada en el s. XVII y es de estilo barroco.
En esta plaza hay mucho ambiente de restaurantes y bares. Aquí precisamente cogimos fuerzas para continuar con nuestra visita por la ciudad, en el restaurante Le Clocher, en la plaza de las Hierbas: Mejillones marinera, Crepe Paysanne, Pizza Clocher y Lasaña, todo riquísimo.
En la Plaza del Palacio de Justicia, construido en estilo neoclásico a finales del s. XIX. Además de éste, podeis ver la Torre del Reloj, antiguo campanario.
Hay otra plaza importante, punto de reunión con muchos bares y restaurantes que es la Plaza  Garibaldi. Es una plaza grande, con preciosos edificios de color ocre con ventanas verdes y soportales. Aquí hay una estatua homenaje a Giuseppe Garibaldi que nació en Niza y fue el héroe de la liberación de Italia a mediados del s. XIX.
Pues hasta aquí llegó nuestra visita a Niza. Nos quedaron cosas por ver, pero el tiempo no dió para más. Al día siguiente saldríamos rumbo a Génova, pero eso os lo contaré otro día.
No puedo olvidarme de recomendaros una heladería especial. Fenocchio tiene la fama pero la Heladería Papilla, entre la Fontana du Soleil y el paseo marítimo, tiene unos helados deliciosos. Si vais por allí, no dejéis de probarlos.
Os dejo con alguna imagen más de esta preciosa ciudad.
Hasta pronto amigos!!


lunes, 27 de agosto de 2018

Anfiteatro de Nimes. Les Arenes

Les Arenes de Nimes es el anfiteatro romano mejor conservado del mundo. Data de finales del s. I  y fue escenario de combates de gladiadores y caza de fieras salvajes. Actualmente se celebran espectáculos musicales, deportivos, fiestas... además de corridas de toros.
Normalmente está cubierto de arena, pero cuando nosotros lo visitamos, estaba alquitranado y con un gran escenario para un espectáculo que se celebraría unos días después.
Este anfiteatro tiene 133 metros de largo por 101 de ancho y tenía capacidad para 24.000 espectadores que ocupaban las 34 gradas dependiendo de su nivel social.En el s. II la gente hacía  colas durante horas para coger un buen sitio.
Con una altura de 21 metros tiene dos niveles con 60 arcadas. Por sus dimensiones, se encuentra entre los 20 más importantes del mundo romano, que cuenta con más de 400 edificios de este tipo, sin embargo, es el mejor conservado.
Tiene la forma de 2 teatros juntos, uno enfrente del otro con una pista elíptica para que todos los espectadores pudieran ver perfectamente el espectáculo. Esta pista tiene unas dimensiones de 68 x 38 metros.
Tiene unos enormes muros para sostener las gradas. Las piedras empleadas son de la zona.
Bajo las gradas y entre ellas, hay una amplia "red" de vomitorios que permiten desalojar el anfiteatro en muy poco tiempo.
En la Edad Media fue transformado en fortaleza que sirvió de refugio para la población en caso de peligro. Llegaron a cerrar las arcadas, de las que aún quedan dos como testimonio de aquella época.
Más tarde el interior estuvo ocupado por casas privadas, hasta que en 1809, se demolieron las casas, la capilla y el palacio de los vizcondes de Nimes para devolver al monumento su apariencia original.
En el año 1853 se celebró allí la primera corrida de toros.
Este anfiteatro se puede visitar libremente con una audioguía que va incluída en el precio de la entrada. Nosotros tardamos aproximadamente dos horas en realizar la visita.
Hay un itinerario señalizado con carteles que indican el número de la grabación en la audioguía.
Terminamos el recorrido visitando las galerías de los gladiadores donde además de un pequeño museo donde podemos ver cómo eran las armas que utilizaban durante la lucha, hay otra sala donde se rinde un homenaje al mundo de los toros.
Con ésto me despido por hoy. En el próximo post os hablaré de Niza, la siguiente parada en nuestro viaje.
Hasta pronto amigos!!

martes, 21 de agosto de 2018

"Crucero por tierra: Nimes"

Nuestro segundo día de viaje terminó en Nimes, una ciudad francesa conocida por sus "ferias", los toros y sus monumentos romanos. Llegamos a última hora de la tarde y después de dejar el equipaje en el hotel donde pasaríamos la noche, nos fuimos a pasear y hacer un primer reconocimiento de la ciudad.
Nos acercamos al Monumento "estrella", su Anfiteatro (Les Arenes) que lucía así de bonito:
Terminamos el día cenando en la terraza de un pequeño bar "Entre 2 tapas" donde la comida estaba riquísima y el personal que nos atendió, súper amable.
El primer sitio que visitamos a la mañana siguiente fue, precisamente, el Anfiteatro, de finales del s. I - principios del II, magníficamente conservado, del que os hablaré en el próximo post.
Aquí compramos un ticket válido para visitar además la Maisón Carrée y la Torre Magna.
La Maison Carrée es otro monumento estelar de Nimes. Es el templo romano mejor conservado de Europa, de finales del s. I con columnas rematadas por capiteles corintios. La visita a este templo consiste en ver la proyección de un video que recrea cómo era la vida en la ciudad durante la época romana. (En francés con subtítulos en inglés)
Otra visita ineludible es el Jardín de la Fontaine, parque romántico declarado "Jardín Destacado" que fue levantado en el s. XVIII. En su interior podéis ver la fuente de Nemausus, los restos del Templo de Diana y subir a la Torre Magna, desde donde hay unas vistas magníficas de la ciudad.
Fuente de Nemausus
Los restos del Templo de Diana dejan ver un monumento consistente en una sala principal flanqueada por unos corredores. Forma parte de un santuario dedicado al culto del emperador y su familia. La atribución del monumento a Diana, diosa de la caza, no tiene un fundamento histórico.
Subir a la Torre Magna, nos llevó unos 25 minutos bajo un sol abrasador, pero mereció la pena. Era la torre más alta del recinto romano. Fue construída hacia el año 15 a.C. con una base octogonal y tres niveles (36 metros de altura) de los que hoy quedan dos. Una vez allí, es interesante subir a lo más alto de la torre y disfrutar de las vistas de la ciudad y alrededores.
Después de todo ésto, tomamos un refrigerio en "Las Tables de la Fontaine", un restaurante con terraza en el parque, y volvimos al centro para comer en el Restaurante Nicolas (1 Rue Poise).
Allí disfrutamos de comida tradicional y casera en un ambiente familiar: Picantón asado, Bacalao al estilo de Nimes, Rabo de toro (el culpable de que fuésemos hasta allí), Ensalada y Tarta de pera (riquísima)
Después de disfrutar estos manjares, continuamos con nuestra aventura y pusimos rumbo a Niza, nuestro siguiente destino.
Pero no puedo despedirme sin antes enseñaros la Plaza del Mercado, la de las Hierbas y la del Reloj, sitios con encanto, donde poder tomar algo tranquilamente.
La palmera y el cocodrilo, símbolos del escudo de Nimes, en la Plaza del Mercado
Junto a la Plaza de las Hierbas, la Catedral.
Plaza del Reloj, con su torre reconstruída en el s. XVIII
Hasta pronto amigos!!